Comprar una Nintendo Switch de segunda mano puede ser una excelente manera de disfrutar de los videojuegos a menor costo, pero conlleva riesgos si no se verifican ciertos puntos. Entre problemas de hardware, baterías desgastadas y accesorios faltantes, es esencial saber qué se debe controlar antes de finalizar una compra.
¿Cómo saber si la consola está en buen estado?
Antes que nada, es importante verificar el estado general de la Switch:
- Pantalla y botones: asegúrate de que no haya rayones profundos en la pantalla y que los botones no estén pegajosos o rebeldes.
- Conectores y puertos: prueba el puerto USB-C para la carga y los puertos para tarjetas microSD o accesorios.
- Joy-Con: los mandos deben funcionar sin latencia y sin problemas de drift, un defecto frecuente que hace mover el cursor sin acción en el stick.
👉 Consejo: pide al vendedor que te haga una demostración encendiendo la consola y lanzando un juego para probar la comodidad y la reactividad.
Verificar la batería y la duración de vida
La batería de una Switch de segunda mano es un punto crucial, especialmente para los modelos portátiles:
- Una batería demasiado desgastada reduce la autonomía a solo unas pocas horas.
- Algunos modelos recientes tienen una autonomía de 4 a 9 horas según el uso; si la autonomía es muy inferior, será necesario prever un reemplazo.
- El precio de una batería nueva ronda entre 25 a 40 €, lo que puede reducir el ahorro realizado en la compra de segunda mano.
👉 Ejemplo: una Switch que muestra solo 2 horas de autonomía para juegos exigentes puede volverse rápidamente frustrante, especialmente en modo portátil.
Controlar la memoria y el estado del almacenamiento
Verifica si la consola tiene una tarjeta de memoria o un almacenamiento interno suficiente:
- Los modelos Switch básicos tienen 32 GB de memoria interna, los modelos OLED también.
- Los juegos modernos pueden pesar hasta 15-20 GB, por lo que la capacidad disponible es esencial.
- Asegúrate de que la consola no esté saturada de juegos descargados o de cuentas vinculadas al antiguo propietario.
👉 Consejo: pide al vendedor que reinicie la consola para borrar sus datos y comenzar con un dispositivo limpio.
Asegurarse de que la consola no esté bloqueada o pirateada
Algunas Switch de segunda mano pueden estar hackeadas o vinculadas a cuentas de terceros:
- Una consola pirateada puede ser baneada del servicio en línea de Nintendo, impidiendo la descarga de juegos o el acceso al multijugador.
- Verifica que la Switch funcione con una cuenta Nintendo personal, o que la cuenta del antiguo propietario haya sido eliminada.
- Asegúrate de que la consola no haya sido reportada como robada; algunos sitios especializados permiten verificar el número de serie.
Accesorios y estado de los Joy-Con
Los accesorios proporcionados pueden influir en el precio y la experiencia de juego:
- Verifica que los Joy-Con estén completos y funcionales: botones, sticks, vibraciones y reconocimiento por la consola.
- Controla la presencia del dock, cable HDMI, cargador oficial, y posibles grips o protecciones.
- Una consola vendida sin accesorios puede ser más barata, pero la compra de piezas adicionales puede aumentar rápidamente el costo.
👉 Ejemplo: reemplazar un Joy-Con defectuoso cuesta alrededor de 70 €; reemplazar un dock oficial puede alcanzar 90 €.
El precio: ¿cómo evaluar una Switch de segunda mano?
El precio de una Switch de segunda mano depende de varios criterios:
- Modelo: Switch estándar, Lite u OLED. La OLED se vende más cara de segunda mano, a menudo alrededor de 350-400 €, frente a 250-300 € para el modelo clásico.
- Estado general: rayones, autonomía, accesorios incluidos.
- Demanda en el mercado: ciertos períodos, como las fiestas, pueden hacer subir los precios.
👉 Ejemplo: una Switch OLED con Joy-Con en perfecto estado, dock y cargador oficiales, se negocia a menudo por 350 €, mientras que una Switch estándar usada puede bajar a 230-250 €.
¿Por qué es indispensable probar antes de comprar?
Probar la consola permite detectar defectos invisibles a primera vista:
- Joy-Con que tienen un ligero drift.
- Conectores USB-C o HDMI que tienen juego.
- Problemas de software como lentitud o bloqueos.
Incluso un micro-rayón en la pantalla puede influir en la comodidad de juego en sesiones largas. Una prueba completa permite negociar el precio o evitar una compra decepcionante.






